Sábado, 17 de marzo

Picón del Carlista

 
Para comenzar la ruta el autobús tomará la carretera Colindres-Ramales (N-629), después de coger el pan y desayunar en Ampuero, tomaremos la salida de Rasines para seguir el desvío hacia arriba al barrio de Ojébar (CA-506 y CA-505). El autobús nos dejará en la Ermita de Santa Ana, dentro del pueblo de Ojébar y cogemos una pista que tenemos justo enfrente. Aquí encontraremos un panel informativo sobre la ruta. 
Al poco rato, dejamos dos bifurcaciones a derecha e izquierda, respectivamente, ascendiendo entre praderías hasta pasar junto a una casa. Poco a poco vamos dejando atrás en la distancia la localidad de Ojébar, no sin antes disfrutar de unas magníficas vistas en el Mirador de las Vistas. La pista gira a la izquierda y se ignora un desvío a la derecha. 
 
Al rato, se alcanza un collado (580 m.), asomando ya hacia el oeste las peñas que circundan Ramales. Abandonamos la pista principal, bajando a la derecha hasta la entrada de un prado, donde subiremos a la izquierda por un sendero junto a una alambrada. 
 
Enseguida conectamos con una senda más clara, y la seguimos a la derecha, entre la caliza. Desde aquí, nuestro itinerario coincide con el GR-123 (Vuelta a Vizcaya, aunque seguimos en territorio de Cantabria). Tomando como referencia una torre de alta tensión, la ruta se adentra en el típico paisaje kárstico, de relieve atormentado, con algunos tejos creciendo en las grietas. 
Viendo valle abajo el frondoso monte Valseca, de robles y encinas, se alcanza una vaguada herbosa en la que hay que ascender por la izquierda, hasta alcanzar un colladín. Llegamos al Portillo de Valseca ( 660 m. ), situado en el límite con Vizcaya, por aquí se baja al vecino Valle de Carranza. 
 
Entre rocas, las marcas blancas y rojas del GR-123 nos conducirán hasta la cumbre del Carlista. Las vistas son realmente impresionantes, es el Picón del Carlista o Ranero, con sus 737 m. Desde su reducida y agreste cumbre, se disfruta de una amplia panorámica. 
La costa oriental de Cantabria hacia el norte; los montes vascos hacia el este; los montes de Ordunte y sierra de la Peña hacia el sur; las mayores elevaciones del Valle de Soba y los macizos de Ramales al oeste.
 
Hasta el sábado, intrépidos montañeros!
 

 

Comentario de Sotres:

Salimos desde el pueblo de Ojebar tomando una pista bastante pendiente que asciende entre prados hacia el Picón del Carlista dirección sur.
 
Tras dejar atrás varios ramales, unos por la izquierda y otros por la derecha llegamos al límite con la zona de lapiaces. Tras darnos cuenta del error dimos un pequeño rodeo y evitamos el enrisque.
 
Todo por no hacer caso a Rafa que llevaba el track y nos indicaba la buena dirección. Y para mas inri me doy cuenta que todas las fotos que había tomado no valían para nada por haber configurado  mal la cámara.
 
Tras conectar con la senda buena y poner en orden la cámara, llegamos en un periquete al collado de Ranero, límite con Vizcaya, zona de Carranza y a pocos metros de la cueva Pozalagua  cuyo aparcamiento se ve desde el collado donde nos encontramos.
 
Algunos  se quedaron con las ganas de haber visitado la cueva, pero nuestro objetivo quedaba por encima, así que subimos al Carlista y algunos a otras cumbre circundantes.
 
Frente a nosotros hacia el noroeste vemos el cordal de la Peña Gibaja. Hacia allí dirigimos nuestros pasos e hicimos todas las cumbres del cordal. Bajo la ultima cumbre acampamos para comer el bocata.
 
El tiempo empezó a complicarse y se puso a granizar, asi que en cuanto vimos la oportunidad salimos de allí pitando y en menos de una hora llegamos a Gibaja donde esperaba el bus.
 
La  próxima al Nansa. Nos vemos.