Sábado, 16 de Julio

Invernales del Texu - Peña Maín - Pandébano - Bulnes - Poncebos

Desnivel:

750 m. de ascensión y 1400 m. de descenso.

Dificultad:

La propia de los desniveles a salvar.

Por el interior de la Peña Maín, sobre todo en el descenso, caminaremos por terreno mixto a veces incómodo y con los senderos bastante difuminados por la ausencia del pastoreo.

Tiempos de la marcha:

Unas dos horas y media de subida y tres y media de bajada sin contar paradas.

 
Hora de salida del bus: 07.45 en Salesport, 08.00 en Teka.
 

Comentario de Sotres:

Tras el amago de atropello que sufrimos entre Tielve y Sotres, un pequeño coche casi se lleva por delante al autobús, llegamos a la curvona de Sotres donde comenzó la marcha.
 
Pista abajo a posar para la foto en los invernales del Texu, pintoresca majada que por el número de cabañas parece un pueblo.
 
Las fotos de rigor y cruzamos el rio Duje tomando el camino antiguo a la sombra casi todo el tiempo, lo cual se agradecía pues el calor apretaba y la pista con mucha circulación de coches estaba polvorienta.
 
En la majada de la Roble dejamos la pista que se encamina  a Pandébano y nos dirigimos dando un pequeño rodeo hacia la Concha  Sotarraña. Es una corta subida pero muy pendiente, así que al llegar a la majada de Sotarraña descansamos un buen rato dando vista a las cumbres del Macizo Central.
 
Con las fuerzas renovadas acometemos la cuesta siguiente que también es bastante exigente, pero conseguimos vencerla y llegar a descansar a la sombra de un haya.
 
A estas alturas una ligera brisa nos hacía mas agradable la subida, así que poco a poco y con paciencia logramos coronar el punto mas alto de Peña Maín, el Cabecina Quemada.
 
El descenso por un sendero casi imperceptible tomado por la maleza nos condujo a la Majada de Groseda y de allí a un hayedo cercano donde comimos muy a gusto a la sombra.
 
Ahora tras la comida y sobremesa de nuevo en marcha. Había que descender a Pandébano  y hacerlo por un inclinado paso no exento de emoción, es el sedo de Sañedu, donde algun culo se arrastró sendero abajo para no perder contacto con la tierra.
 
Al final todos llegamos bien al collado y encontramos una buena fuente donde pudimos refrescarnos.
 
El resto de la marcha consistió en descender por los caminos ancestrales a Bulnes y posteriormente a Poncebos.
 
Hasta la próxima…!!